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COMO ADELGAZAR COMIENDO

La alimentación es una necesidad básica para mantener la salud y evitar enfermedades. Si comemos poco nos desnutrimos, debido a que la cantidad de nutrientes incorporados a nuestro organismo no alcanza para mantenerlo saludable, nos bajan las defensas y nos exponemos a sufrir resfríos, diarreas, cansancio y falta de concentración y las tareas cotidianas. Si comemos mucho, también nos llevara a un sobrepeso u obesidad, cansancio, bajo sistema inmune etc. Para mantener un peso ideal debemos mantener un equilibrio, aportando a nuestro cuerpo solo la energía necesaria para llevar a cabo sus tareas diarias y seleccionar los nutrientes más saludables para el organismo.
Asegúrate de aportar suficiente vitamina B 6 (piridoxina), esta presente en más funciones corporales que la mayoría de los nutrientes. Influye en la salud física y mental. Necesaria para producir ácido clorhídrico, para la absorción de grasas y proteínas. Ayuda a mantener el equilibrio de sodio y potasio, promueve la función de los glóbulos rojos. Para el sistema nervioso, para la síntesis de ácidos nucleicos RNA Y DNA, donde están las instrucciones genéticas para la formación y crecimiento de todas las células. Inhibe la formación de homocisteína (químico nocivo que ataca el músculo cardíaco y permite que se deposite el colesterol a su alrededor. La encontramos en zanahoria, pollo, levadura de cerveza, betabel, huevos, pescado, carne, espinacas, semillas de girasol, nueces, germen de trigo, aguacate, plátano, lentejas, arroz, col, melón, maíz, papa, soya. Etc.
Come poco pero frecuentemente; comiendo cada 3 o 4 horas, pero con un contenido energético bajo, forzamos a utilizar más energía del organismo para la digestión, esto ayuda a acelerar el metabolismo.
Siempre sonríe e incluso carcajéate, estallar una carcajada, reírse permite quemar calorías y trabajar diferentes músculos del cuerpo, incluso los músculos abdominales se ven obligados a contraerse, y al menos 15 músculos faciales estarán activos.
Nunca te olvides del desayuno; es el combustible que nos mantiene con energía todo el día. Ayudas a tu organismo a que empiece a quemar grasa incluso cuando estas realizando tus actividades normales.
Reduce el consumo de carbohidratos y aumenta el contenido de fibra; prefiere consumir verduras con alto contenido de fibra como espinacas, brócoli, coliflor, pepino, apio, su contenido de calorías es mucho menor al que te aporta una ración de carbohidratos, y te producen mayor saciedad por el aporte tanto de fibra y agua que contienen.
Ve menos televisión, los adultos que reducen a la mitad su tiempo de ver televisión no solo queman calorías adicionales por día, sino que lo logran sin alterar lo que comen después.
Duerme mas; los patrones de sueño pueden ayudar. Dormir menos de cuatro horas diarias por un período largo de tiempo disminuye el metabolismo. Se recomienda entre 6 y 9 horas.
Rompe tu rutina, para hacer ejercicio, toma caminos mas largos cuando se trate de caminar, para ir al baño, en el estacionamiento, sube escaleras en vez del tomar el ascensor. Mientras estas en una llamada telefónica puedes caminar como supervisando cada rincón de tu casa. Mueve tus brazos cuando camines, mientras estas lavando, cocinando o cualquier otro quehacer domestico, levántate sobre las puntas de tus pies por varias veces.
Enderézate, una postura adecuada fortalece los músculos principalmente los abdominales.
No te olvides de tomar agua, un estado de deshidratación genera un descenso del metabolismo. Un estudio en Alemania, demostró como un consumo de agua adecuado incrementa la quema de calorías.
Para evitar comer cualquier cosa en la calle, antes de salir de tu casa, no te olvides de llevar un puño pequeño de nueces o una barrita integral de avena o de amaranto o alguna fruta.
Evita cenar muy noche, acercándose la noche el cuerpo empieza a bajar su actividad metabólica, por lo que comer alimentos muy calóricos incrementa el acumulo de grasa.
Utiliza el café, pero con moderación, la cafeína acelera la velocidad con que se queman las calorías, reduce el apetito.
Masticar chicle en algunos casos puede ayudarnos, sobre todo mientras estamos preparando la comida, para evitar estar probando.
El estrés provoca que el cuerpo libere la hormona cortisol, lo que causa que más calorías se almacenen como grasa, y esta comprobado como toda situación difícil genera un desajuste del metabolismo que genera un incremento de peso aún cuando la ingesta calorica sea la misma.











