Nutrición

CONOCE ALGO MÁS SOBRE LA SAL

La sal, más allá de ser un condimento y de mejorar la salud, también es un aditivo que se utiliza para la conservación de los alimentos. La sal común está compuesta principalmente de cloruro sódico y sodio,  que forman parte de funciones específicas dentro del organismo.

Las ventajas de la sal son que satisface las necesidades de sodio para el equilibrio de líquidos y mantenimiento de la presión arterial, contribuye a hacer los alimentos más apetitosos y favorece la digestión, además de que impide la proliferación de bacterias dentro de los alimentos.

La mayor parte de los efectos, tanto beneficiosos como nocivos de la sal, se deben al sodio. El exceso de sal en la dieta es nocivo precisamente debido a este metal. Entre los inconvenientes es que produce habituación y disminuye la sensibilidad de las papilas gustativas, lo que provoca que cada vez utilicemos mayor cantidad. Debido a que el exceso de sodio se debe eliminar con la orina, cuando el organismo pierde la capacidad de hacerlo y queda retenido en nuestros tejidos, la sal se convierte en un veneno.

Las necesidades mínimas diarias de sodio son 500 mg que quedan suficientemente cubiertas con la sal que contienen los alimentos en su estado natural sin necesidad de añadirles nada de sal común. Como máximo se pueden consumir 2 grs de sal diarios

Debes considerar que hay sal oculta en muchos alimentos procesados, ya que abunda como aditivo. En la comida rápida es posible encontrar aproximadamente entre 2-3 grs de sal, en embutidos entre 3-6 grs, el pan 1.2 grs y en las papas fritas 2.5 grs de sal.