Talleres

VIVA LA PITAYA

La pitaya es uno de los ocho frutos exóticos de todo el mundo, el fruto viene de los órganos, de una variedad de las cactáceas, es un fruto que es de temporada, generalmente entre los meses de más calor en la región sur del estado de Jalisco (abril, mayo y parte de junio) hasta que llega la primera lluvia. Durante todo un año los órganos y su floración permanecen dormidos hasta que llega el calor,  estas cactáceas se dan en regiones áridas, no necesitan agua pues ellos tienen la propiedad de mantenerse hidratados porque van guardando entre los brazos de la planta agua suficiente que los mantiene en buen estado durante todo un año, característica de las suculentas a las que pertenece, su nombre científico Stenocerus Stellato Riccobono (órganos o pitayos).

Las pitayas brotan de los órganos, cada planta produce  200 o más pitayas por temporada cada pitaya está cubierta por espinas que vienen en racimos  y en cada nudo de la cáscara  tiene de 8 a 10 espinas, se bajan de los órganos con un pico de 4 puntas,  se depositan sobre una charola y luego con pinzas y un cuchillo de palo se van limpiando de las espinas y se van acomodando  al rededor de los chiquihuites que tienen una cama de alfalfa fresca y también con esto las cubren para  que se mantengan frescas y en perfecto estado.

Algunas de ellas cuando las bajan de los órganos ya están abiertas y  maduras en su punto, algunas otras vienen cerradas porque no alcanzaron a reventar, hay de diferentes colores: blanca, amarilla, roja. lila, solferina, la mamey, grande y roja considerada la reina de las cactáceas. En su coloración se encontraron betacianinas y betaxantinas

La pulpa de este fruto es un alimento fresco y dulce, cuya importancia nutricional proviene de su alto contenido de azúcar, así como de las considerables cantidades de vitaminas B, C y E y mucílago

Es todo un proceso la recolección de pitayas, pues mientras nosotros dormimos los dueños de las pitayeras y su familia se levantan a la 1 de la mañana a bajar las pitayas que llegan a los mercados de las principales ciudades de la región, y se hace la recolección en la madrugada porque si la hicieran cuando el sol ya salió los pájaros se las comerían.

El proceso de quitar las espinas a las pitayas también lleva su trabajo, pues hay que tomarlas de una en una con unas pinzas y luego con un cuchillo de palo retirarles las espinas, pero aún con todo y sus espinas hay personas que las toman con las manos para limpiarlas y la verdad es un trabajo arduo que se lleva muchas horas pues son chiquihuites llenos los que hay que limpiar, por eso les recomendamos que no regateen su precio, antes de que las consumas piensa en todo el trabajo que tuvieron que hacer los recolectores y el camino que tuvieron que recorrer para que tu las disfrutes en casa. La cuna de las pitayas es Techaluta de Montenegro, Jalisco

Las pitayas deben consumirse rápido, es un fruto que no dura mucho, ni siquiera refrigeradas; cuando las compres consúmelas de inmediato, si las guardas en el refrigerador no  se conservan por más de dos días, se acedan o se  pasan, saben mal.

De la producción no se desperdicia nada, las flores secas de la pitaya se utilizan para  hacer té para controlar la diabetes y el insomnio (2 flores hervidas en 1 litro de agua)

Las pitayas contienen mucha fibra que nos ayuda a la buena digestión, tienen vitamina C un antioxidante esencial para un metabolismo normal y para la reparación de tejido, ayuda a prevenir el daño por radicales libres, promueve la curación de moretones y cortadas y ayuda al cuerpo contra numerosas enfermedades contagiosas y enfermedades respiratorias.

También absorbe los derivados de la glucosa en sangre, es apta para diabéticos e hipertensos.

Degustemos las pitayas en su temporada, démosles a comer a nuestros hijos y conservemos y preservemos el consumo de esta fruta tan exótica, tan nuestra y promovamos su consumo es….. ¡orgullosamente  jalisciense!